Claudia 13
Claudia:
Antes de empezar este artículo me enteré que podremos visitarte en tu casa lo que me alegra mucho porque podré preguntarte personalmente si te ayudan todos estos artículos que he escrito para saldar la deuda contraída de entregar un método de lectura.
Ahora me propongo hablar del lector que corresponde al receptor en el esquema de comunicación, así como el autor corresponde al emisor en el mismo esquema considerando que toda obra literaria contiene un mensaje.
La obra dramática como obra escrita tiene un lector real, si se da el siguiente paso y se la prepara para ser representada aparece un lector que es muy importante: El Director que al leerla elegirá una de las posibles lecturas para ser representada para lo cual en primer lugar socializará con un conjunto de técnicos (escenógrafo, iluminación, vestuario, etc) su interpretación para poder ofrecer al público una visión unitaria de ella. Teniendo estos aspectos claros elegirá a un conjunto de actores para que la representen que también son lectores de la misma obra y que también tendrán que pasar por un proceso de socialización del mensaje que se quiere transmitir, para que se conserve la unidad de conjunto (su estructura). Un aspecto importante para destacar aquí es que todas las personas nombradas hasta aquí no sólo participan de un proceso de relectura sino también de reescritura.
Volviendo al musical EL HOMBRE DE LA MANCHA, hay que destacar que el libreto y la letra de las canciones originales se escribieron en inglés y la música tuvo que adaptarse a este idioma. El autor del libreto era el creador del programa en inglés YO, DON QUIJOTE y al parecer la intertextualidad proviene directamente de este programa y no de LAS AVENTURAS DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA. Por otro lado en entrevistas que se le hicieron se insiste una y otra vez que su libreto no representa el pensamiento de Cervantes sino de una reconstrucción propia de esa obra y de lo expuesto en el programa televisivo mencionado. Si para leer esta obra le hacemos caso a su autor deberíamos obligarnos a leer la obra en sí y no buscar una intertextualidad que no podemos precisar.
Proponemos entonces considerar la obra de los tres ingleses como una escritura y la película como una reescritura que mantiene una intertextualidad tanto con ella como con la obra de Cervantes. Lo mismo ocurre con una versión española en que participa Paloma San Basilio y que son al mismo tiempo relecturas y reescrituras.
Nosotros vimos la representación divulgada por la universidad de Chile, en que se mantiene cierta fidelidad con el libreto original y con la puesta en escena dentro de una cárcel subterránea en que existen los mínimos elementos para su representación. Esta obra mantiene una intertextualidad sólo con la representación original del MUSICAL EL HOMBRE DE LA MANCHA. Las traducciones al español del libreto deben considerarse como lecturas y reescrituras aunque se sientan fieles al original, pero aunque esta precaución puede ser obviada en la consideración del libreto, no puede dejarse de lado en la letra de las canciones porque en ellas la denotación puede mantenerse pero se dan cambios profundos en la connotación.
Por último hay que considerar al público como lector real y aquí vale la pena distinguir al público al que originariamente fue dirigida: un público inglés de la generación del sesenta y el público español de la misma década, del público de todos los tiempos al que no fue dirigida originalmente, pero que puede ser aceptada porque el contenido del mensaje que entrega es universal.
¿Posee esta obra ese contenido? ¿Cuál es? ¿O estamos frente a una obra lacrimógena más?. De usted es la respuesta a estas preguntas.
CONTINUARÁ A MENOS QUE USTED DIGA BASTA.
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